Los lunares son una parte común de la piel humana, a menudo aparecen durante la infancia o adolescencia y pueden variar en tamaño, forma y color.
Algunos son planos y apenas visibles, mientras que otros sobresalen ligeramente. En este artículo, profundizaremos en los detalles sobre los lunares y su relación con la salud de la piel.
¿Qué son los lunares y por qué salen?
Los lunares nacen cuando las células de la piel llamadas melanocitos se agrupan, que va desde el marrón claro hasta el rojo, pasando por el negro, azul e incluso rosado. Algunos son lisos, mientras que otros se adornan con rugosidades o relieves. La mayoría de ellos adoptan una forma ovalada o redonda. Sin embargo, lucen formas irregulares.
Estos aparecen en cualquier rincón del cuerpo, desde el cuero cabelludo hasta las axilas, e incluso bajo las uñas o entre los dedos. Su tamaño suele ser pequeño, similar a una lenteja, pero algunos pueden crecer hasta alcanzar una dimensión considerable.
Se forman principalmente durante la infancia y la juventud, y continúan desarrollándose hasta los 50 años. A lo largo de toda la vida, pueden variar de tamaño, color o incluso desaparecer.
La aparición de nuevos lunares o cambios en los existentes se relaciona con factores como la exposición al sol, la genética o los cambios hormonales. Por eso, es importante observarlos con atención y consultar a un profesional ante cualquier cambio sospechoso.
Tipos de lunares
1. Lunares rojos (angiomas rubíes o hemangiomas): Estas pequeñas protuberancias rojas o moradas aparecen en cualquier parte del cuerpo, pero son más frecuentes en el torso, brazos y piernas. Aunque no suelen ser peligrosos, es fundamental estar alerta a cualquier cambio en su apariencia.
2. Lunares normales: Son aquellos que tienen un color uniforme y bordes regulares. Por lo general, no representan una preocupación.
3. Lunares atípicos: Estos lunares tienen bordes irregulares o asimetría. Siempre debemos prestar atención a cualquier cambio en su forma o color.
4. Lunares ásperos o alargados: Algunos lunares tienen una textura rugosa o sobresalen más de lo normal.
5. Lunares congénitos: Presentes desde el nacimiento y tienden a ser más grandes.
¿Cómo saber si un lunar es bueno o malo?
Un lunar puede ser un indicio de cáncer de piel si presenta las siguientes características:
- Tiene bordes irregulares o una forma asimétrica.
- Cambia de color, forma, tamaño o relieve.
¿Te preocupa un lunar? Seguí la regla ABCDE:
- A: Asimetría (una mitad es diferente a la otra).
- B: Borde irregular.
- C: Color variable.
- D: Diámetro mayor a 6 mm.
- E: Evolución (cambios en el tiempo).
Si observás cambios en tus lunares o descubrís nuevos lunares u otros cambios en la piel, consultá a un profesional médico para evaluarlos.
Los lunares son parte de la piel y, en la mayoría de los casos, no son motivo de preocupación. Sin embargo, es importante conocer los signos que pueden indicar un melanoma. Actuar rápido aumenta considerablemente las posibilidades de prevención.
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Referencias
Aaron, D. (septiembre de 2023). Lunares (Nevos melanocíticos). Manual MSD. https://www.msdmanuals.com/es/hogar/trastornos-de-la-piel/crecimientos-cut%C3%A1neos-benignos/lunares
Mayo Clinic. (18 de febrero de 2022). Lunares. https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/moles/symptoms-causes/syc-20375200
Medline Plus. Lunares. https://medlineplus.gov/spanish/moles.html